Ser independiente es bastante parecido a tener un tobogán en la oficina. Hay una escena en la que todo el mundo piensa cuando escucha ese término. La típica escena de un tipo bien vestido, que parece despreocupado, rechaza un cheque con una buena cifra y se va a la calle silbando con las manos metidas en los bolsillos. La realidad, como casi siempre, no es tan cinematográfica y más bien se parece a un excel con las columnas mal puestas. Ser independiente en cualquier campo, muy especialmente en el arte (y más en Españita) es muy muy difícil. Aquí la palabra "libertad" se pronuncia mucho y luego se factura más bien poco. Puro malabarismo entre dignidad y los trimestrales. Uno se autoproclama independiente y, al mismo tiempo, depende de mil cosas que no te podrías ni imaginar cuando empezaste. Es duro. Hay muy pocos críticos de arte sub-35. Puede que los conozca a todos. No sé que pasa, pe...
El arte para interesados. Reseñas, Crítica y Opinión. Un blog de Suso Barciela. Contacto: suso@piecewithartist.com