Navegando superficialmente por una página de cuyo nombre no quiero acordarme, de repente me saltó una ventana flotante que decía: "A otros coleccionistas como tú les encantó esta pieza". Y pensé: qué bien, parece que no estoy solo en esto. ¿Lo estoy? Pues sí, porque realmente me encontraba ante uno de los mejores mecanismos en la era de la "digitalización del arte". Uf, qué mal suena eso. Pues bueno, básicamente estas plataformas funcionan más o menos como una especie de espejo de lo que otros usuarios han hecho ahí antes que tú. Rastrean lo que se compra e incluso cuánto tiempo has pasado viendo algo en particular, luego se lo devuelven a otro como una sugerencia que casi nunca acierta. Detrás de Artsy hay una cosa que asusta un poco, lo llaman The Genoma Project . En la teoría son un grupo de 20 personas que lo que hacen es como definir los "genes" de las ...
El sofá es un lugar engañoso para encontrarse con el arte, y las plataformas lo han descubierto. Eso funciona. ¿Alguien ha hecho un cálculo de las series que hay sobre subastas, robos de obra de arte y de cosas así? Siempre es lo mismo: tensión al principio, dosificar el suspense y convertir un cuadro en un thriller más o menos elegante. El espectador sale sintiendo como que ha aprendido un par de datos valiosos y fuera. La cosa es que en este tipo de producciones el arte deja de ser experiencia para volverse argumento. Y eso no me gusta. La obra ya no interesa por lo que hace dentro de uno. Interesa por lo que aporta a la historia y eso, es un recurso narrativo bastante morboso, para que engañarnos. Si te pones a pensarlo nadie sabe muchas cosas sobre arte pero todos lo entienden como algo superior, es curioso. Bueno, en realidad no tanto. La cultura popular lleva décadas enseñándonos ...