El sofá es un lugar engañoso para encontrarse con el arte, y las plataformas lo han descubierto. Eso funciona. ¿Alguien ha hecho un cálculo de las series que hay sobre subastas, robos de obra de arte y de cosas así? Siempre es lo mismo: tensión al principio, dosificar el suspense y convertir un cuadro en un thriller más o menos elegante. El espectador sale sintiendo como que ha aprendido un par de datos valiosos y fuera. La cosa es que en este tipo de producciones el arte deja de ser experiencia para volverse argumento. Y eso no me gusta. La obra ya no interesa por lo que hace dentro de uno. Interesa por lo que aporta a la historia y eso, es un recurso narrativo bastante morboso, para que engañarnos. Si te pones a pensarlo nadie sabe muchas cosas sobre arte pero todos lo entienden como algo superior, es curioso. Bueno, en realidad no tanto. La cultura popular lleva décadas enseñándonos ...
La 61ª edición de la Bienal de Venecia es un campo de ruinas y ha estado cerquísima de ser su tumba. Dimisiones. Boicots. Pabellones cerrados. Artistas que se borran. Países que se esfuman del mapa oficial. Financiación europea congelada. Protestas. Y una huelga que no había ocurrido en siglo y medio de historia. Por mucho que me la quieran vender de manera amable mediante posts, se nota que la gran olimpiada del arte se exhibe ahora como el cadáver de sí misma. Normal. Son noventa años de soberanía vendidos por cuarenta millones de euros, que pereza. La razón por la que hablo de esto no es el dinero, eso sería demasiado previsible y aburrido por mi parte. Después de examinar todas las propuestas y con la cabeza fría me he dado cuenta de algo: la manera de hacer las cosas. Yo creo que está clarísimo: la privatización de lo artístico y cultural nunca se va a presentar vestida de saqueo, más bien llega disfrazada de prog...