Llevas diez minutos esperando en la cola del supermercado, la fila avanza con una lentitud que roza lo cruel, otra caja abre y la gente se abalanza. No te cambias, ves en tu fila que nadie se cambia y recuerdas ese TikTok que hablaba sobre la falacia del coste hundido : ya hemos invertido tanto tiempo que cambiarnos sería "tirarlo". Inconscientemente, sigo atrapado en una cola mediocre antes que admitir que he perdido el tiempo y que lo único inteligente sería seguir aquí… Pues con los proyectos creativos pasa exactamente igual. Muchas veces nos enquistamos en una obra que dejó de emocionarnos hace meses o en un texto que nunca termina de funcionar, solo porque ya le hemos dedicado mucho tiempo. Eso no es perseverancia, es terquedad. Nos han metido en la cabeza que sólo lo finalizado es lo correcto, y muchas veces intentamos forzar ideas que están a punto de morir sólo para acabarlo. De ...
Navegando superficialmente por una página de cuyo nombre no quiero acordarme, de repente me saltó una ventana flotante que decía: "A otros coleccionistas como tú les encantó esta pieza". Y pensé: qué bien, parece que no estoy solo en esto. ¿Lo estoy? Pues sí, porque realmente me encontraba ante uno de los mejores mecanismos en la era de la "digitalización del arte". Uf, qué mal suena eso. Pues bueno, básicamente estas plataformas funcionan más o menos como una especie de espejo de lo que otros usuarios han hecho ahí antes que tú. Rastrean lo que se compra e incluso cuánto tiempo has pasado viendo algo en particular, luego se lo devuelven a otro como una sugerencia que casi nunca acierta. Detrás de Artsy hay una cosa que asusta un poco, lo llaman The Genoma Project . En la teoría son un grupo de 20 personas que lo que hacen es como definir los "genes" de las ...