Ir al contenido principal

"Naturaleza Continua" Sixe Paredes en Delimbo Gallery Sevilla



Haciendo mi ritual búsqueda sobre exposiciones y cosas interesantes de ver en Sevilla, recordé que hace poco tiempo abrió la exposición de Sixe Paredes en la Delimbo Gallery de Sevilla. La galeria delimbo me resulta familiar y es para mí un agradable recuerdo; escondida en la calle Pérez Galdós número 1, forma parte de la tradición del arte contemporáneo en Sevilla, algo que parece que no está, pero que ejerce una enorme influencia en el gusto sevillano por lo contemporáneo y en las manera de hacer de las galerías actuales. No recuerdo el año exacto en el que pasaba por la puerta de Delimbo y había una extraña fuerza que me hacía fijarme en ella y también la necesidad de entrar. La galería, antiguamente también conocida por ser mitad tienda de ropa street wear, mitad galería de arte, hace unos años se decanto únicamente por la exposición y por la divulgación de este tipo de arte en la capital andaluza. 

Co-regentada por Laura y el Tito Seleka (algunos pillarán la referencia) se configura como una de las propuestas más relevantes y más serias de los últimos 15 años en Sevilla, trayendo artistas de gran renombre, representando a otros, y bajo mi punto de vista lo más importante de todo: haciendo que el arte contemporáneo en Sevilla no sea invisible.


Llegué a la puerta a eso de las 11:30 de la mañana, y allí estaba Seleka limpiando la sala y enciendo las luces. Me vio a través de la reja y supo más o menos mis intenciones, iba a tirar la basura y al salir me preguntó si me gustaba la pintura, le dije que venía a hacer una reseña y estuvimos hablando un rato, yo, que ya lo conocía por ser una leyenda del graffiti sevillano, me gusta saber, por raro que parezca, qué en Sevilla existe gente que vuelca y hace de su modo de vida una forma de ganarse el pan. 





Ya dentro, me di cuenta que toda la galería se adecua a la exposición currente, y llena todas sus paredes con obras del artista qué expone.




La exposición se titula "Naturaleza Continuada", de Sergio "Sixe" Hidalgo Paredes (San Andrés, Barcelona, 1975)
Sixe paredes es un artista que se introduce en el mundo del graffiti a fines de la década de 1980 y ésta ha ido evolucionando y transformándose. Es de esta forma, cuando a fines de la década de 1990 se instala en su propio taller, desarrollando una tarea que le definirá como uno de los artistas plásticos más relevantes de España. En la actualidad, su obra es un cosmos abstracto de color, dotado de maneras y simbologías de temática natural, que muestra una estética bastante personal que lo hace velozmente reconocible visualmente, destacando su lenguaje formal e imágenes que componen su propia identidad.


 



La exposición se compone de más de 25 obras, la mayoría de ellas son acrílicos y spray sobre bastidor, aunque también se apuesta por el gouache sobre papel y la escultura exenta, disciplina en la que la artista se desenvuelve sin ningún tipo de problemas, y resolviendo sin dificultad la sinuosidad de las formas de la naturaleza.


La obra de paredes en la galeria Delimbo se agrupa a través de dípticos y trípticos, cuadros que forman parejas y que facilitan la percepción por parte del público notablemente, y eso se consigue siendo ordenado y prolijo a la hora de distribuir los espacios.

A su vez, acentúan el carácter de serie y de obras que forman parte de otras obras. La elección del artista por los grandes formatos se debe a su experiencia como grafitero, las formas de carácter orgánico se distribuyen y superponen entre ellas, y no sé porqué, en parte, me recuerda al orfismo de Robert Delaunay, incluso al purismo, de Le Corbusier, puede que sea por las formas que reviven la naturaleza, la temática paisajística y la profundidad de plano que tienen las formas entre sí. 

A veces el color predomina sobre la forma, en otras, me evoca a la imagen de desiertos (por sus formas cactáceas) y de paisajes desolados, alguno casi urbanos, con la aparición de elementos cómo escaleras.
Tengo que decir que uno de los puntos fuertes de la obra de este artista es el color, el color predomina en toda su obra, y no son colores como cualquiera pudiera imaginar, esos colores, qué tan importante fueron para su trayectoria de artista callejero, es un color muy trabajado, procesado a conciencia, difuminado a veces y estampado otras, añadiéndole vigor a las formas y haciendo las más estables.


Otra cosa que me llamó la atención de su obra es como a través de la geometría estabiliza y equilibra la composición de todos esos espacios rurales que evocan a lo natural, cómo a través de líneas puntos y manchas con spray trabaja la profundidad de plano, y como contrarresta las fuerzas de la composición a través de líneas de carácter oblicuo, con diagonales que se extienden a veces por todo el lienzo y qué asientan todos los demás componentes y símbolos del su lenguaje formal. El carácter semiotico también se hace patente a través te figuras canónicas y asociación de sentimientos, a mi parecer, es curiosa la relación que se establece con el público, quizás nadie se espera que la fuerza que tienen esas obras sea contenida por las formas y el mensaje, también, Sergio, al rechazar el virtuosismo y la gracia, provoca que esto sea algo más habitual de lo normal, lo cual no deja indiferente a nadie. Su obra se resume en experiencias, por un lado, las reflexiones referidas a lo plástico,  y por otro, elementos análogos que tienden a reavivar las impresiones.

                                                     Suso B
  
Os dejo aquí algunas fotos de mi visita: 


















Comentarios

  1. Vestir adecuadamente al asistir a una exposición de arte o galería es importante, ya que muestra respeto hacia el espacio cultural y contribuye a la experiencia general. La elección de atuendos más formales o artísticos refleja consideración hacia los artistas y el entorno, creando una atmósfera más apropiada para la apreciación del arte.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Zapatero a tus Zapatos

Sólo con una vuelta rápida por cualquier espacio cultural, artístico y/o intelectual puedes darte cuenta de algo tan sorprendente como sobrecogedor: el sector está inundado de intrusos. No es que esté en contra de la diversidad profesional, pero resulta desconcertante ver cómo personas sin formación específica en arte se lanzan a realizar trabajos que requieren años de estudio especializado, y me da por pensar que de ser así, quizás haya perdido años muy valiosos de mi vida encerrado en una universidad. Pero, ¿de dónde viene esto? Esta situación viene desde muy atrás. Hace años que el sector cultural atraviesa una crisis estructural que se agrava cada vez más, donde los salarios son una broma de mal gusto y la estabilidad laboral es prácticamente inexistente. Ante esta realidad, muchos puestos se han convertido en refugios temporales para profesionales de otros campos, y el problema surge cuando estos profesionales terminan compitiendo directamente con quienes han dedicado años a estud...

Demasiado bonito para ser verdad

  Siempre habrá quien arrugue la nariz y suelte con desdén: " pero esto no es arte de verdad ". Y bueno... está bien, lo entiendo. Si tu definición de arte se limita a " tiene que parecerse a lo que ya conozco y me resulta cómodo " entonces sí, quizás esto no es arte.  Un lienzo rajado no es un error. Un cuadro quemado no es un accidente. Y esa mancha de óleo no es descuido. Quizás justo por eso  el arte contemporáneo tiene muchísimo más sentido y profundidad del que pensamos. El arte de nuestro tiempo escupe en la cara de lo perfecto, y si crees que la pintura solo vale o es superior cuando imita la realidad o sigue las reglas, deja de leer esto. Ya sé, ya sé... todos estamos hartos de los tópicos que surgen con este tema, pero seamos sinceros: si el arte fuera únicamente cuestión de técnica perfecta y resultados impecables, las mejores "artistas" del mundo serían simplemente...impresoras o cámaras. La verdadera magia no reside en crear algo visual o técn...

Plata no es

  La vida va tan rápido y todo está en tan constante cambio que a veces nos cuesta asimilarlo, y aún hay cosas que todavía no entiendo. Llevo unos días pensando acerca de la incesante búsqueda que tenemos como   sociedad líquida 1 de intentar elevar lo ordinario y equipararlo a la categoría de arte. Creo que os habréis dado cuenta de que esta situación ha alcanzado niveles que rozan lo patético, manifestándose en una suerte de tragicomedia cultural donde hasta el más insignificant e objeto de consumo aspira a la trascendencia artística.   ¿Y si nos hemos obsesionado con elevar lo mundano a la categoría de obra maestra?    Las empresas y las marcas lo hacen constantemente, en un ejercicio de contorsionismo tanto intelectual como conceptual, digno del Cirque Du Soleil ; y la verdad que esto siempre me ha provocado tantas carcajadas como perplejidad absoluta. Marcas comerciales se auto -proclaman los nuevos Médici del siglo XXI, y resulta que ahora todo es arte. O...