Ir al contenido principal

"Pared, Ventana y Espejo" Alan Sastre en ECCO Cádiz

Hace unos días, estuve por la ciudad de Cádiz por dos razones: primero, visitando a unos amigos y segundo, por la visita obligada a la Exposición de Alan Sastre en el Espacio de Cultura Contemporánea de Cádiz. Emplazado en el número 5 del Paseo de Carlos III, situado en un lugar privilegiado, junto al Parque Genovés y a casi orillas del Atlántico.


Esta exposición tuvo lugar entre las fechas 5 de Agosto y 10 de Octubre, en las salas 5, 6 y 7, situados en la segunda planta del edificio, que por cierto, va muy acorde con la idea de contemporaneidad y de aprovechamiento de espacios.
El personal, aunque escaso, me trató muy bien y fueron super amables conmigo. Bajo mi punto de vista, una exposición muy bien comisariada, y muy clara y concisa en cuanto a temática y planteamiento.

Las circunstancias laborales y académicas hicieron que me retrasara en la visita. Recuerdo leer en el periódico "Onda de Cádiz", que Alan exponía en Cádiz, y no me lo pensé dos veces. Tenía que visitarla como fuera. A la visita me acompañó una buena amiga, Celia Cantero, también graduada en Historia del Arte por la universidad de Sevilla, hecho que hizo que tuviéramos una larga y tendida charla sobre lo que vimos y una profunda reflexión sobre la estética de este artista, aparte de una buena sesión de fotos, que fue lo más divertido. 


La exposición cuenta con más de 30 obras de gran y mediano formato, casi todas de lienzo sobre bastidor. Su estilo volátil y suave se adueñaba de las paredes del ECCO, como con nadie lo he visto hacer en mis múltiples visitas anteriores. En el interior abovedado de la sala, se crea una curiosa relación entre la obra y el espacio que resulta muy agradable.

Creo que Alan Sastre (Barcelona, 1977) es, como dice Víctor Jaenada, "un artista que necesita pocas presentaciones"; actualmente vive y crea en Londres, Alan es graduado por  la Universidad de Barcelona de Bellas Artes y graduado en Procedimientos Pictóricos y Técnicas Murales por la escuela superior de arte de Llotja, también en Barcelona.



Esas pinturas de gran formato, esa paleta grisácea y brillante, satinada a veces, vibrante otras; formas que se funden con el discurso y personalidad del artista, que es capaz de crear espacios pictóricos donde se mezcla la privacidad, la provocación, el sentido y la conciencia de la naturaleza...una vorágine de sensaciones se apoderó de mí, y eso que ya conocía su obra y quién era, pero que nunca había visto. 

Sus obras, son sin duda, un reflejo, nunca mejor dicho, de objetos que proyectan imágenes potentes hacia el espectador, y que se sumergen en lo abstracto y en lo pictórico.


                                                                                                                  
Creo que es mejor ver que contar, siempre, y opino que la obra de Alan Sastre es un claro ejemplo, por lo que recomiendo encarecidamente su visita, o echar una ojeada a las obras personalmente. Es una pintura inmersiva, de la cual te tienes que empapar, pero también saber mirarla, bajo una estética innovadora y de carácter intimista, donde podemos colgarnos (pared), asomarnos (ventana) o reflejarnos (espejo). 

os dejo unas fotos de mi visita: 

   




 



Suso Barciela © 2021



Comentarios

Entradas populares de este blog

Zapatero a tus Zapatos

Sólo con una vuelta rápida por cualquier espacio cultural, artístico y/o intelectual puedes darte cuenta de algo tan sorprendente como sobrecogedor: el sector está inundado de intrusos. No es que esté en contra de la diversidad profesional, pero resulta desconcertante ver cómo personas sin formación específica en arte se lanzan a realizar trabajos que requieren años de estudio especializado, y me da por pensar que de ser así, quizás haya perdido años muy valiosos de mi vida encerrado en una universidad. Pero, ¿de dónde viene esto? Esta situación viene desde muy atrás. Hace años que el sector cultural atraviesa una crisis estructural que se agrava cada vez más, donde los salarios son una broma de mal gusto y la estabilidad laboral es prácticamente inexistente. Ante esta realidad, muchos puestos se han convertido en refugios temporales para profesionales de otros campos, y el problema surge cuando estos profesionales terminan compitiendo directamente con quienes han dedicado años a estud...

Demasiado bonito para ser verdad

  Siempre habrá quien arrugue la nariz y suelte con desdén: " pero esto no es arte de verdad ". Y bueno... está bien, lo entiendo. Si tu definición de arte se limita a " tiene que parecerse a lo que ya conozco y me resulta cómodo " entonces sí, quizás esto no es arte.  Un lienzo rajado no es un error. Un cuadro quemado no es un accidente. Y esa mancha de óleo no es descuido. Quizás justo por eso  el arte contemporáneo tiene muchísimo más sentido y profundidad del que pensamos. El arte de nuestro tiempo escupe en la cara de lo perfecto, y si crees que la pintura solo vale o es superior cuando imita la realidad o sigue las reglas, deja de leer esto. Ya sé, ya sé... todos estamos hartos de los tópicos que surgen con este tema, pero seamos sinceros: si el arte fuera únicamente cuestión de técnica perfecta y resultados impecables, las mejores "artistas" del mundo serían simplemente...impresoras o cámaras. La verdadera magia no reside en crear algo visual o técn...

Plata no es

  La vida va tan rápido y todo está en tan constante cambio que a veces nos cuesta asimilarlo, y aún hay cosas que todavía no entiendo. Llevo unos días pensando acerca de la incesante búsqueda que tenemos como   sociedad líquida 1 de intentar elevar lo ordinario y equipararlo a la categoría de arte. Creo que os habréis dado cuenta de que esta situación ha alcanzado niveles que rozan lo patético, manifestándose en una suerte de tragicomedia cultural donde hasta el más insignificant e objeto de consumo aspira a la trascendencia artística.   ¿Y si nos hemos obsesionado con elevar lo mundano a la categoría de obra maestra?    Las empresas y las marcas lo hacen constantemente, en un ejercicio de contorsionismo tanto intelectual como conceptual, digno del Cirque Du Soleil ; y la verdad que esto siempre me ha provocado tantas carcajadas como perplejidad absoluta. Marcas comerciales se auto -proclaman los nuevos Médici del siglo XXI, y resulta que ahora todo es arte. O...