Decía Nuccio Ordine que "Leer un poema o escuchar una sinfonía no aumenta el PIB, pero nos salva de la barbarie." Es imposible no esbozar una sonrisa cuando escucho eso, porque inevitablemente vivimos en la época donde absolutamente TODO debe servir para algo. Todo debe venderse, decorar, inspirar, transformar, cambiar...y llega un punto en el que todo este circo resulta aburridísimo. Un buen punto de partida es pensar que el arte no tiene que servir para nada, y cuando digo nada, es NADA . Con todas las letras. No tiene que vender productos, no tiene que embellecer ni mejorar nada, no tiene que justificar presupuestos culturales ni hacer que nos sintamos mejores personas por contemplarlo un domingo en el museo. Os juro que me cuesta entender esta obsesión por encontrarle utilidad a todo, es que es simplemente agotador. Es como si su existencia necesitara una razón de ser o justificar porque se hace. Pero bien sabemos aquí sobre ese arte que te pega el pellizco en el estóma...
Reseñas, Crítica y Opinión. El arte para interesados. Blog por Suso Barciela. Contacto: Susob@protonmail.com